

De la idea a la presentación del proyecto – 130 latidos bajo el agua
(7 de mayo de 2024)
Primera etapa – 130 latidos bajo el agua
¡Hola! Hoy quiero compartirles un poco con respecto al proyecto de muestra que estoy preparando. Para ello, estaré realizando algunos posteos que girarán en torno a la misma, donde les contaré todo lo que vaya sucediendo: las diferentes etapas, novedades y sentires que vaya experienciando en este trayecto!
¿Por qué abro las puertas del backstage? Bueno, porque me parece nutritivo compartir estos procesos, tan comunes y a la vez tan singulares, por los que pasamos lxs artistas. ¡Ahí voy!
Al ir transitando el desarrollo y armado de este sitio web, fui comprendiendo con mayor claridad que antes lo que la experiencia de ser artista de esta época significa.
Pude observar cómo esta vivencia que me atraviesa, tiene rasgos en común a la de muchxs colegas artistas. ¿De qué hablo cuando me refiero a “rasgos en común”?
Ser artista puede expresarse en un modo de estar y de hacer de cómo vamos abordando, cual pulpos, de diversas y multifacéticas maneras, las labores de nuestros proyectos y quehaceres en el arte. Todo esto sucede de forma simultánea. Esas tareas, labores y percepciones que, además ponen en juego diferentes aspectos de nuestro ser.
Al analizar estas transversalidades en general, y mi percepción particular, sobre el ser artista, decidí materializar de algún modo estas ideas en una muestra.
En mi caso sinteticé esas distintas vertientes en las siguientes:
Ser canal;
ser artista docente, asesora;
ser artista emprendedora;
ser artista en el mundo del arte institucionalizado.
A nivel material, primero, pensé en un conjunto de piezas plásticas: dibujos, videos, instalaciones y performance. Luego vino el proceso de encontrar el modo de configurar y combinar, esas piezas para que generen el discurso, que las sostenía. ¡Esto fue como armar un rompecabezas!
En principio, hice varios planteos y bocetos que fueron deconstruyéndose unos con los otros, mientras iba compartiendo estas ideas en charlas de encuentros clínicos, con Fabhio Di Camozzi.
Todo se iba moviendo y aclarando o no, fueron muchas horas de darle vueltas a esos conceptos, materialidades, climas, estados, referencias, para que lograsen confluir en un mismo espacio. Quería armar una muestra conformada con obras de estadíos diferentes, que no es lo mismo que preparar de antemano un conjunto de piezas referidas todas al mismo tema. Definitivamente no iba por ahí la cosa, esto se sintió bastante más complejo que otras veces. Necesité hacer una selección de piezas y proponer nuevas.
En las distintas labores recordé lo arduo que es proyectar una muestra en sala, tiene unas características específicas e implica pulir todos los detalles.
Todo esto iba siendo para mí un proceso creativo intenso y por momentos, ¡atormentador! Tomé decisiones que no me resultaron simples. Finalmente, entre subidas y bajadas por esas mareas, fuí encontrando el cuerpo, los cuerpos, para esta muestra.
La fecha se acercaba y pedí ayuda a Ana Grúdine para ordenar y digitalizar la presentación del proyecto, por fortuna ella lo interpretó y lo puso de manifiesto con mucha claridad.
Ya con todo listo, apliqué mi solicitud para exponer en la Sala Emilio Saraco de Neuquén Capital, y unos meses más tarde recibí la noticia de haber quedado seleccionada compartiendo la sala con otra artista de la zona.
La muestra tendrá por nombre “130 latidos bajo el agua” .
En la próxima entrada de blog te cuento el porqué de este título y más detalles.
¡Gracias por tu compañía!







